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Andres Wiese y la otra cara de la actuación: La persona detrás del personaje

Era el 2009, en el set de "Al Fondo Hay Sitio" donde a sus 26 años un joven Andres Wiese comenzaba a abrirse paso en una industria donde pocas oportunidades se abren para los nuevos. Pero este joven actor amateur no sabía, entonces, que el personaje de “Nicolás de las Casas” lo convertiría en uno de los rostros más reconocibles de la televisión peruana.



No tenía la actitud de estrella, sino todo lo contrario. Una actitud silenciosa caminando con su libreto, aunque poco a poco la fama lo comenzaría a hacer acto de presencia en la vida de este actor. En una entrevista el contaria después que “La actuación en Perú no te prepara para la exposición, te prepara para sobrevivir.”


Pero en su camino hacia el éxito, enfrentó retos que no le enseñaron a sobrellevar en sus talleres de actuación. Luchar contra el encasillamiento de ser “el chico bonito”, “el galán joven”, “el actor para comedia”. Hacían que sus audiciones para papeles dramáticos se llenaban de miradas dudosas.



La exposición de su vida privada, el cómo las redes sociales se convirtieron para el en tribunales. En medio de polémicas públicas, Wiese llegó a considerar dejar la actuación por completo. “Uno piensa que el actor está preparado para todo”, dijo en una entrevista. “Pero nadie te enseña a lidiar con la presión de ser personaje incluso cuando ya no estás actuando.”


Sin embargo, él regresar al teatro, que había originado su pasión por la actuación, lo hizo reencontrarse con la esencia de su oficio. En el teatro, no hay cortes, no hay ediciones que salven. Solo un actor frente al público, sosteniéndose con su técnica y sus emociones. Obras como Full Monty o El matrimonio de la hija del presidente fueron las que lo ayudaron a darse cuenta de la diferencia que había y que cruel puede llegar a ser el mundo de la actuación.


Para Andrés, el mundo de la actuación peruana es un territorio frágil: “Hoy estás en el programa más visto de la televisión, mañana no tienes un solo llamado. Aquí hay que ser resistente.” Por eso apostó por producciones distintas, buscó nuevos proyectos, exploró la dirección, volvió a los talleres, y aprendió a darle más peso a su voz.


Su historia es un ejemplo de lo que es la industria de la actuación; un sin fin de golpes, críticas y aplausos. Cosa que nuevos talentos tratan de llevar en sus hombros y que algunos no logran soportar. Andres Wiese es alguien que defiende lo que significa actuar en el Perú ya que, no es solo interpretar personajes, sino sobrevivir a ellos.

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